La higiene personal es un hábito que adquirimos en nuestra infancia.
Muchos de estos enfermos oponen una fuerte resistencia a este momento, bien por su dificultad (entrar en la bañera, abrir los grifos, utilizar el jabón…), bien por su estado de desorientación, o bien porque sienten miedo.
CONSEJOS PARA FACILITAR ESTE MOMENTO:
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Respeta la hora que tu familiar acostumbraba a bañarse.
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Recuerda que es un momento íntimo.
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No discutas la necesidad de su aseo. Anímale con tranquilidad.
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Simplifica los actos a realizar. Indícale con frases cortas cómo ha de hacerlo y si se equivoca no se lo recrimines.
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Ayúdale sólo si es necesario.
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Haz que se sienta seguro. La mejor forma es que se bañe sentado y utilizando la ducha de teléfono.
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Evita el exceso de jabón que puede propiciar un resbaló.
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No le dejes sólo durante el baño.
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Asegúrate de que su piel está completamente seca para evitar posibles lesiones.
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Felicítalo y dile lo guapo que está.
Soy enfermera y he trabajado bastante con estos enfermos y son una delicia.Me ha encantado fuestro blog,y me ha ayudado a preparar un curso que estoy dando.Animo,lo haceis muy bien y visitaros es un placer
LUCIA
Noviembre 26th, 2009